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Política de privacidad
Esta página explica qué hacemos con sus datos. Está escrita para que se entienda, no para cubrirnos las espaldas.
Antes de nada: este sitio no recoge ningún dato
Verger Advocats es un despacho ficticio y esto es una demostración construida por SolidaWeb. Los formularios funcionan enteramente dentro de su navegador: no hay servidor que reciba nada, ni base de datos, ni correo de destino. No hay analítica, ni píxeles de seguimiento, ni cookies. El texto que sigue describe cómo estaría redactada esta política en un despacho real, porque esa es la utilidad de la demostración.
1. Quién es el responsable del tratamiento
Responsable: Verger Advocats, S.L.P. (en adelante, el despacho). Domicilio: Carrer de Girona, 132, principal 1a - 08037 Barcelona. Correo de contacto en materia de protección de datos: info@vergeradvocats.example.
El despacho no tiene designado delegado de protección de datos, porque no concurren los supuestos en que la normativa lo exige. Las cuestiones sobre privacidad las atiende directamente la dirección del despacho.
2. Secreto profesional y protección de datos no son lo mismo
Conviene distinguirlos, porque se confunden a menudo y protegen cosas distintas.
El secreto profesional es un deber del abogado, y a la vez un derecho del cliente. Cubre todo lo que el abogado conoce por razón de su intervención profesional: lo que usted le cuenta, lo que ve en su documentación e incluso el hecho mismo de que usted haya acudido a consultarle. Es indefinido en el tiempo, no decae porque el asunto termine ni porque usted deje de ser cliente, y no puede levantarlo el propio abogado por conveniencia.
El Reglamento General de Protección de Datos es una norma que regula cómo puede tratarse cualquier dato personal: con qué base jurídica, durante cuánto tiempo, con qué medidas de seguridad y con qué derechos para la persona afectada.
La diferencia práctica que importa es esta: estar sujeto al secreto profesional no exime al despacho de cumplir el RGPD. Un despacho de abogados es responsable del tratamiento como cualquier otra organización: tiene que informar, llevar su registro de actividades, firmar contratos con sus proveedores, aplicar medidas de seguridad y atender los derechos de las personas. Lo que sí hace el secreto profesional es actuar como límite en sentido contrario: hay peticiones de información de terceros a las que el despacho no puede acceder precisamente porque el secreto lo impide.
3. Qué recoge el formulario de primera consulta, y qué no recoge
El formulario de primera consulta está diseñado a propósito para pedir lo mínimo. Es la parte de esta política que merece la pena leer con atención.
Lo que sí se recoge
- La materia del asunto, escogida entre seis opciones cerradas (trabajo, familia, extranjería, herencias, accidentes o penal).
- Una situación general, escogida entre una lista cerrada de opciones predefinidas. Por ejemplo, "me han despedido" o "quiero renovar mi tarjeta".
- Un marco temporal aproximado, también entre opciones cerradas, que sirve para calcular si hay algún plazo corriendo.
- Sus datos de contacto: nombre, teléfono, correo electrónico, medio de contacto preferido y franja horaria.
- Opcionalmente, una nota de 120 caracteres como máximo, pensada para preferencias de trato (idioma, disponibilidad horaria) y expresamente señalada como no destinada a información del caso.
Lo que deliberadamente no se recoge
- Ningún detalle de su caso. No hay ningún campo de texto libre para describir los hechos, ni en el formulario de primera consulta ni en el de contacto. Esto no es un descuido: es el diseño.
- Ningún dato de la otra parte. No se le pregunta contra quién va el asunto ni el nombre de nadie más.
- Ninguna categoría especial de datos. No se le pregunta por su salud, su origen, sus creencias, su orientación sexual, su afiliación sindical ni por antecedentes penales, aunque en algunos de estos asuntos acaben siendo relevantes. Esa información se trata en la consulta, no en un formulario web.
- Ningún documento adjunto. No se pueden subir archivos.
El motivo es doble. Primero, el conflicto de intereses: si el despacho ya representa a la parte contraria, recibir sus detalles antes de comprobarlo perjudica a todo el mundo, incluido usted, que podría quedarse sin poder acudir al despacho que quería. Segundo, la seguridad: un correo electrónico ordinario no es un canal adecuado para información confidencial, y el secreto profesional merece algo mejor que una bandeja de entrada. Lo explicamos con más detalle aquí.
4. Para qué se usan esos datos y con qué base jurídica
- Comprobar si el despacho puede aceptar el asunto y ponerse en contacto con usted para proponerle cita. Base jurídica: la aplicación de medidas precontractuales a petición suya, junto con su consentimiento para el uso del canal de contacto que haya elegido. Artículo 6.1.b) y 6.1.a) del RGPD.
- Prestar el servicio jurídico, si finalmente le encarga el asunto. Base jurídica: la ejecución del contrato de arrendamiento de servicios. Artículo 6.1.b).
- Cumplir obligaciones legales en materia fiscal, contable y de prevención del blanqueo de capitales, que alcanza a los abogados en determinadas actuaciones. Artículo 6.1.c).
- Mantener el registro de conflictos de intereses, que obliga a conservar constancia de a quién se ha asesorado. Base jurídica: interés legítimo del despacho en cumplir sus obligaciones deontológicas. Artículo 6.1.f).
No se usan sus datos para enviarle publicidad. El despacho no hace envíos comerciales ni cede datos con fines de marketing.
5. Registro de actividades de tratamiento
El despacho lleva un registro de actividades de tratamiento conforme al artículo 30 del RGPD. Es un documento interno donde consta, para cada tratamiento, su finalidad, las categorías de personas y de datos afectadas, los destinatarios, las transferencias internacionales si las hubiera, los plazos de supresión previstos y una descripción de las medidas de seguridad.
En un despacho pequeño ese registro suele incluir, como mínimo: gestión de clientes y expedientes, contactos y solicitudes de cita, comprobación de conflictos de intereses, facturación y contabilidad, y gestión del personal. No es un trámite decorativo: es lo primero que pide la autoridad de control ante una inspección o una reclamación.
6. Quién más puede acceder a sus datos
El despacho trabaja con proveedores tecnológicos que, al prestar sus servicios, acceden a datos personales: el proveedor de correo electrónico, el de alojamiento, el programa de gestión de expedientes y la asesoría que lleva la contabilidad.
Con todos ellos existe un contrato de encargado del tratamiento conforme al artículo 28 del RGPD. Ese contrato obliga al proveedor a tratar los datos únicamente siguiendo las instrucciones del despacho, a no usarlos para fines propios, a mantener la confidencialidad, a aplicar medidas de seguridad, a no subcontratar sin autorización y a devolver o suprimir los datos cuando termine el servicio. Sin ese contrato firmado, el despacho no puede legalmente entregar datos a un proveedor, por cómodo que resulte el servicio.
Además, en el curso de un procedimiento, sus datos se comunican necesariamente a juzgados y tribunales, a la Administración competente, al procurador que le represente y a la parte contraria en la medida en que el propio procedimiento lo exija. Eso es inherente a la defensa de sus intereses y no requiere una autorización adicional.
No se realizan transferencias internacionales de datos fuera del Espacio Económico Europeo. No se toman decisiones automatizadas ni se elaboran perfiles.
7. Cuánto tiempo se conservan
- Solicitudes de cita que no llegan a convertirse en encargo: se conservan un año y después se suprimen, salvo la anotación mínima necesaria para el registro de conflictos de intereses.
- Registro de conflictos de intereses: se conserva de forma indefinida, reducido a lo imprescindible (nombre y materia), porque es la única manera de poder comprobar en el futuro si el despacho puede aceptar un asunto contrario.
- Expedientes de clientes: se conservan mientras dure la relación y, después, durante los plazos de prescripción de las acciones que puedan derivarse, incluida la eventual responsabilidad profesional del despacho.
- Documentación contable y fiscal: los plazos que marcan la normativa mercantil y tributaria, con carácter general seis años desde el último asiento y cuatro años a efectos fiscales, sin perjuicio de los plazos específicos de la normativa de prevención del blanqueo.
8. Sus derechos y cómo ejercerlos
Puede solicitar el acceso a sus datos, su rectificación si son inexactos, su supresión, la limitación de su tratamiento, la portabilidad de los que haya facilitado usted mismo y oponerse a tratamientos basados en el interés legítimo. Si el tratamiento se basa en su consentimiento, puede retirarlo en cualquier momento, sin que ello afecte a la licitud del tratamiento anterior.
Para ejercerlos basta con escribir a info@vergeradvocats.example o dirigirse por escrito a Carrer de Girona, 132, principal 1a - 08037 Barcelona, indicando el derecho que quiere ejercer y acompañando copia de un documento que acredite su identidad. El despacho responderá en el plazo de un mes, ampliable en dos meses más si la solicitud es compleja, en cuyo caso se le informará del motivo.
Hay un límite que conviene conocer: cuando los datos están amparados por el secreto profesional o son necesarios para la formulación, el ejercicio o la defensa de reclamaciones, algunos derechos pueden verse restringidos. Si eso ocurre en su caso, el despacho se lo explicará motivadamente en lugar de limitarse a denegar la solicitud.
Si considera que su solicitud no ha sido atendida correctamente, puede reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, que es la autoridad de control competente. También puede dirigirse a la Autoridad Catalana de Protección de Datos cuando el tratamiento corresponda a su ámbito.
9. Seguridad
El despacho aplica medidas técnicas y organizativas adecuadas al riesgo: control de acceso individualizado a los expedientes, cifrado de los equipos, copias de seguridad periódicas, actualización del software y un compromiso de confidencialidad firmado por todas las personas que trabajan en el despacho, que se mantiene aunque dejen de hacerlo.
Ninguna medida elimina el riesgo por completo. Si se produjera una violación de seguridad que pudiera suponer un riesgo alto para sus derechos, el despacho se lo comunicaría sin dilación indebida, además de notificarlo a la autoridad de control en el plazo legalmente previsto.
10. Cambios en esta política
Si esta política cambia, se publicará la nueva versión en esta misma dirección. Cuando el cambio afecte de forma significativa a cómo se tratan sus datos, se le informará por el canal de contacto que conste.
Última actualización: agosto de 2026.
Recordatorio. Nada de lo anterior se aplica realmente, porque Verger Advocats no existe y este sitio no recoge datos. Es una demostración de SolidaWeb. Consulte también el aviso legal y la política de cookies.